El juez Matthew Cooper, de la corte de justicia de Manhattan, ha decidido hacer uso de las redes sociales para enviar una notificación de divorcio y así conseguir hacerla llegar a un marido esquivo y difícil de localizar.

La persona en cuestión no contaba con un trabajo, ni una dirección postal exacta y tenía un teléfono de prepago, por lo que no vinculaba la facturación a una dirección, aunque sí visitaba asiduamente Facebook. Ver la noticia completa

 

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